Alcalde

UN TALCO PARA PIES GANA UNA ELECCIÓN PARA ALCALDE EN PICOAZÁ, ECUADOR.

Posted on

PULVAPIES TALCOPULVAPIES HONORABLE

PICOAZÁ  es una encantadora parroquia de Portoviejo, Manabí, Ecuador.

En julio de 1967 se desarrollaron unas elecciones para ALCALDE que tuvieron unos resultados “originales” en PICOAZÁ.

Existía un talco para pies de marca “PULVAPIES” y que siempre, para las elecciones,  lanzaba una campaña publicitaria promoviendo al “Honorable Pulvapies”.

El día anterior a las elecciones en Picoazá, el distribuidor del talco en esa pequeña población lanzó una campaña agresiva con los siguientes slogans: a) “VOTA POR CUALQUIERA, PERO SI QUIERES BIENESTAR  E  HIGIENE, VOTA POR PULVAPIES” b) “PARA ALCALDE, EL HONORABLE PULVAPIES”. 

Junto con los perifoneos (propaganda por altavoces) por las calles de Picoazá, promocionando al “nuevo candidato”, se repartieron unas papeletas similares a las de las votaciones reales, donde previamente se había marcado el voto a favor del Honorable Pulvapies.

Al siguiente día los pobladores de dicha parroquia fueron a votar . Una vez terminada las elecciones y realizado el conteo , se dieron cuenta que el GANADOR (por casi unanimidad) era el HONORABLE PULVAPIES.

Los otros candidatos presentaron la respectiva denuncia y amenzaron con demandar al fabricante del Honorable PULVAPIES.

Esta singular noticia DIÓ LA VUELTA AL MUNDO y paradojicamente en la actualidad, en la web,  es posible encontrar el relato del singular suceso, solamente en medios extranjeros.

Los famosos diarios  NEW YORK TIMES (foto) y el WASHNGTON POST ( “Foot Powder Wins Election Hands Down.” 18 July 1967   p. A13) de Estados Unidos , se encargaron de difundir al mundo lo sucedido en ese  pequeño poblado de Ecuador de 4.000 habitantes, en la fecha indicada.

Picoazá y Pulvapies quedarán registrados para siempre en el anecdotario  de aquellas rarezas ocurridas en las elecciones democráticas alrededor del mundo.

Mi particular aprecio a dicho pueblo noble que supo burlarse de los politiqueros de siempre.

¡ VIVA PICOAZÁ CARAJO !